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septiembre 8, 2026 · Consejos, Destinos, Vuelos

Qué hacer durante una turbulencia en un avión: recomendaciones para viajar con mayor seguridad

Por visayviaje · Actualizado el septiembre 8, 2026

Sentir que un avión comienza a moverse de manera inesperada puede causar preocupación, especialmente entre quienes viajan por primera vez o sienten ansiedad al volar. Aunque la experiencia puede ser incómoda, la turbulencia durante un vuelo es un fenómeno habitual que las tripulaciones y los pilotos están preparados para manejar.

La turbulencia se produce cuando el avión atraviesa corrientes de aire con cambios en la velocidad o la dirección. Puede aparecer por diferencias en la presión atmosférica, corrientes en chorro, aire alrededor de zonas montañosas, frentes fríos o cálidos y tormentas. Incluso puede presentarse cuando el cielo parece completamente despejado, de acuerdo con la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos.

En la mayoría de los casos, estos movimientos forman parte normal de la experiencia de volar. La principal medida de protección para los pasajeros es sencilla: permanecer sentados con el cinturón de seguridad correctamente abrochado y obedecer las indicaciones de la tripulación.

Conocer qué hacer antes, durante y después de una turbulencia permite reaccionar con mayor tranquilidad. No se trata de adivinar cuánto durará ni de observar constantemente las alas, sino de adoptar medidas prácticas que reduzcan el riesgo de golpes o caídas dentro de la cabina.

¿Qué es exactamente una turbulencia?

La turbulencia aérea es un movimiento irregular del aire que puede provocar cambios momentáneos en la posición o altitud del avión. Para los pasajeros suele sentirse como una serie de vibraciones, pequeños saltos o movimientos más marcados.

Una comparación frecuente es la de un vehículo que transita por una carretera con desniveles. La diferencia es que, en el aire, esos movimientos no siempre pueden verse antes de atravesarlos.

La intensidad puede clasificarse de manera general como ligera, moderada o fuerte. Durante una turbulencia ligera, los pasajeros pueden sentir pequeñas vibraciones y los líquidos dentro de los vasos podrían moverse. En una moderada, caminar por el pasillo resulta difícil y los objetos que no están asegurados pueden desplazarse. Cuando el movimiento es fuerte, la tripulación toma medidas adicionales para proteger a todos los ocupantes.

Los pilotos reciben información meteorológica antes y durante el vuelo. También intercambian reportes con otras aeronaves y con los controladores aéreos. Cuando es posible, modifican la altitud o la ruta para buscar condiciones más favorables.

Sin embargo, no toda turbulencia puede predecirse con suficiente anticipación. Por esta razón, mantener el cinturón abrochado incluso cuando la señal está apagada es una de las recomendaciones más importantes.

Mantenga abrochado el cinturón de seguridad

Lo primero que debe hacer al comenzar una turbulencia es abrocharse el cinturón de seguridad. Si ya lo tiene puesto, compruebe que esté ajustado y colocado correctamente sobre la parte baja de la cintura.

No debe quedar excesivamente flojo. Un cinturón ajustado reduce el desplazamiento del cuerpo cuando el avión realiza un movimiento repentino.

La FAA recomienda mantenerlo abrochado durante todo el vuelo, incluso cuando la señal luminosa se encuentre apagada. La turbulencia puede aparecer sin previo aviso y un pasajero sin sujeción podría levantarse involuntariamente del asiento o golpearse con alguna parte de la cabina.

La Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea también señala que mantener el cinturón puesto es una de las medidas más efectivas para protegerse frente a movimientos inesperados.

Puede aflojarlo ligeramente para estar cómodo, pero es recomendable conservarlo cerrado mientras permanezca sentado. Esta práctica es especialmente útil cuando se duerme durante vuelos largos.

Si utiliza una manta, coloque primero el cinturón y después la manta. De esa manera, los tripulantes podrán comprobar que está abrochado sin necesidad de despertarlo.

Permanezca sentado y evite caminar por el pasillo

Cuando se encienda la señal del cinturón, permanezca en su asiento. No se levante para buscar objetos en el compartimiento superior, hablar con otro pasajero o ir al baño.

Caminar mientras el avión se mueve aumenta la posibilidad de perder el equilibrio. Aunque la turbulencia inicialmente parezca ligera, su intensidad podría cambiar de forma repentina.

Si está en el baño cuando comienza el movimiento, siga las instrucciones disponibles dentro del espacio y trate de regresar a su asiento cuando sea seguro hacerlo. Si la turbulencia es fuerte, evite abrir la puerta apresuradamente y espere las instrucciones de la tripulación.

Cuando una persona se encuentra en el pasillo y recibe la indicación de sentarse, debe ocupar rápidamente su asiento o seguir las instrucciones de los auxiliares de vuelo. No conviene continuar caminando por la cabina con la intención de terminar una actividad.

Las necesidades menos urgentes pueden esperar. En ese momento, la prioridad debe ser permanecer sentado y asegurado.

Escuche las instrucciones de la tripulación

Los pilotos y auxiliares de vuelo cuentan con procedimientos para responder a diferentes niveles de turbulencia. Si la tripulación solicita suspender el servicio, guardar las mesas, cerrar los compartimientos o permanecer sentado, esas indicaciones deben cumplirse de inmediato.

No se debe interpretar la suspensión del servicio como una señal automática de peligro. Los carritos de comida y bebida son pesados, por lo que deben ser asegurados antes de atravesar una zona de movimiento.

En algunas ocasiones, los auxiliares también tendrán que sentarse rápidamente. Esto no significa necesariamente que exista una emergencia. Indica que necesitan protegerse para poder continuar ayudando a los pasajeros cuando las condiciones mejoren.

La FAA recomienda prestar atención al anuncio de seguridad realizado al inicio del vuelo y leer la tarjeta ubicada en el asiento. Aunque una persona viaje con frecuencia, la ubicación de las salidas y las características de la aeronave pueden variar.

Evite llamar innecesariamente a los auxiliares mientras la señal del cinturón esté encendida. Si existe una situación realmente urgente, puede utilizar el botón de llamada, pero tenga presente que la tripulación quizá deba permanecer sentada hasta que sea seguro levantarse.

Guarde los objetos que tenga en las manos

Un teléfono, una tableta, una botella, una taza o una cámara pueden convertirse en objetos difíciles de controlar durante un movimiento repentino.

Si comienza una turbulencia, asegure los artículos pequeños. Coloque los objetos en el bolsillo del asiento cuando sea apropiado o dentro de su equipaje de mano. Evite dejarlos sueltos sobre la mesa.

Las bebidas calientes merecen atención especial. Si tiene café, té u otro líquido caliente, colóquelo en un lugar estable y siga las instrucciones de la tripulación. No intente caminar con el vaso durante el movimiento.

Cierre la mesa plegable si se lo solicitan y compruebe que el equipaje colocado debajo del asiento no obstruya el pasillo. Los bolsos grandes deben permanecer en los compartimientos autorizados.

La FAA aconseja respetar las restricciones de equipaje de mano como parte de la prevención de incidentes dentro de la cabina. Guardar adecuadamente las pertenencias protege tanto a su propietario como a los pasajeros cercanos.

No abra los compartimientos superiores

Durante una turbulencia no debe abrir el compartimiento superior para buscar una chaqueta, un medicamento, unos audífonos o cualquier otro artículo. El equipaje puede haberse desplazado y caer cuando se abra la puerta.

Antes del despegue, coloque los objetos indispensables en un bolso pequeño debajo del asiento delantero, siempre que las normas de la aerolínea lo permitan. Así podrá acceder a ellos sin abrir el compartimiento superior durante el vuelo.

Entre los artículos que conviene mantener cerca se encuentran los documentos, medicamentos de uso habitual, audífonos, pañuelos y una botella de agua correctamente cerrada.

Después de la turbulencia, espere a que la señal del cinturón se apague y a que la tripulación indique que puede levantarse. Incluso entonces, abra el compartimiento con cuidado.

Adopte una posición estable

Mientras permanece sentado, mantenga la espalda apoyada y los pies sobre el piso. Evite cruzar las piernas de una manera que dificulte estabilizar el cuerpo.

El cinturón debe estar colocado sobre la zona baja de la cintura, no sobre el abdomen. Compruebe que la hebilla esté cerrada y que la correa no esté torcida.

No intente sujetarse del asiento delantero de manera brusca ni extender los brazos hacia el pasillo. Una postura sencilla y estable suele ser suficiente cuando el cinturón está correctamente ajustado.

Si la tripulación ofrece instrucciones específicas sobre la postura, sígalas. No adopte por iniciativa propia una posición de emergencia si no ha sido indicada. La turbulencia y una emergencia aérea son situaciones diferentes.

También es recomendable mantener el calzado puesto durante las fases en las que la tripulación así lo aconseje. Caminar descalzo o con zapatos sueltos podría dificultar el desplazamiento después de que las condiciones se normalicen.

Mantenga la calma y controle la respiración

El movimiento puede provocar nervios, aceleración de la respiración o sensación de pérdida de control. Una forma práctica de manejar ese momento consiste en concentrarse en acciones que sí dependen del pasajero.

Primero, revise el cinturón. Después, guarde los objetos sueltos, apoye la espalda y escuche los anuncios. Tener una secuencia sencilla ayuda a dirigir la atención hacia medidas útiles.

Respire de manera lenta y cómoda. Puede inhalar suavemente por la nariz y exhalar durante un tiempo ligeramente mayor, sin forzar la respiración ni contener el aire durante periodos prolongados.

También puede fijar la mirada en un punto estable dentro de la cabina, escuchar música tranquila o conversar en voz baja con su acompañante.

Evite observar repetidamente las expresiones de otros pasajeros buscando señales de peligro. Cada persona reacciona de manera distinta y una expresión de preocupación no ofrece información sobre la seguridad del vuelo.

Los ruidos del avión también pueden cambiar cuando los pilotos ajustan la velocidad o la altitud. Escuchar una modificación en el sonido de los motores no significa automáticamente que exista un problema.

Observe el comportamiento de la tripulación sin sacar conclusiones apresuradas

Muchas personas miran a los auxiliares de vuelo para saber si deben preocuparse. Aunque la tripulación puede transmitir tranquilidad, su prioridad será cumplir los procedimientos establecidos.

Si los auxiliares se sientan y se abrochan, haga lo mismo. Si continúan con sus actividades, no significa que el pasajero deba levantarse. Cada persona tiene responsabilidades distintas dentro de la cabina.

No intente interpretar cada sonido, cambio de iluminación o anuncio. Los pilotos pueden reducir la velocidad, cambiar de altitud o modificar ligeramente la ruta para atravesar una zona con mayor comodidad.

La ausencia de un anuncio inmediato tampoco debe causar alarma. Durante ciertos momentos, los pilotos necesitan concentrarse en la operación y comunicarse con los controladores antes de informar a los pasajeros.

Qué hacer si viaja con niños

Los niños deben permanecer correctamente asegurados. No es recomendable confiar únicamente en sujetarlos con los brazos, porque un movimiento inesperado puede hacer difícil mantener el control.

La FAA indica que el lugar más seguro para los menores de dos años es un asiento o sistema de retención infantil aprobado para uso en aeronaves. Las políticas pueden variar entre aerolíneas, por lo que este punto debe consultarse antes de comprar el boleto.

Los niños mayores deben usar el cinturón de su asiento durante el despegue, el aterrizaje, cuando la señal esté encendida y, preferiblemente, durante todo el vuelo.

Explíqueles con palabras sencillas que el avión puede moverse como un automóvil en una carretera irregular. Evite utilizar expresiones alarmantes.

Antes del vuelo, prepare juguetes pequeños, audífonos o actividades que puedan utilizarse sin tener que abrir continuamente el compartimiento superior. Todos los objetos deben poder guardarse rápidamente.

Si el niño siente miedo, el adulto puede hablarle con serenidad y ayudarlo a mantener una respiración tranquila. La prioridad es que ambos permanezcan sentados y asegurados.

Qué hacer si viaja con una persona mayor

Cuando se viaja con una persona mayor o con movilidad limitada, conviene solicitar asistencia a la aerolínea con anticipación y elegir un asiento que facilite sus necesidades.

Los medicamentos importantes deben permanecer en el equipaje de mano, preferiblemente en sus envases originales. Sin embargo, durante una turbulencia no se debe levantar para buscarlos en un compartimiento superior, salvo que exista una necesidad urgente y la tripulación indique cómo proceder.

Ayude a su acompañante a comprobar que el cinturón esté bien colocado. Si necesita una extensión, solicítela a un auxiliar antes del despegue.

Las personas que utilizan bastones u otros dispositivos deben guardarlos según las instrucciones de la aerolínea para evitar que se desplacen por la cabina.

Qué hacer si siente mareo

El movimiento puede generar mareo durante el vuelo. Si comienza a sentirse mal, permanezca sentado y utilice la bolsa disponible en el bolsillo del asiento si la necesita.

Dirija la salida de aire hacia su rostro cuando sea posible y mantenga la cabeza apoyada. Mirar un punto estable puede ayudar a algunas personas a sentirse más orientadas.

No se levante para ir al baño mientras la señal del cinturón esté encendida. Si la situación es urgente, llame a la tripulación y explique lo que ocurre.

Quienes suelen marearse pueden conversar antes del viaje con un profesional de la salud sobre opciones apropiadas para su caso. No es recomendable tomar un medicamento nuevo por primera vez durante el vuelo sin orientación, especialmente si puede provocar sueño u otros efectos.

Qué no se debe hacer durante una turbulencia

Durante una turbulencia, evite:

  • Levantarse para grabar el movimiento
  • Caminar por el pasillo sin necesidad
  • Abrir los compartimientos superiores
  • Dejar objetos sueltos sobre la mesa
  • Ignorar la señal del cinturón
  • Trasladarse a otro asiento por iniciativa propia
  • Consumir bebidas calientes mientras el avión se mueve
  • Sacar conclusiones basadas únicamente en ruidos
  • Discutir con la tripulación
  • Bloquear el pasillo con pertenencias
  • Difundir información alarmante entre los pasajeros

Grabar un video puede parecer inofensivo, pero sostener el teléfono con una mano reduce la capacidad de mantener una posición estable. Además, el dispositivo podría caer o golpear a otra persona.

La mejor respuesta no es tratar de documentar el momento, sino protegerse y permitir que la tripulación realice su trabajo.

¿Es mejor sentarse cerca de las alas?

En algunos vuelos, los movimientos pueden sentirse menos intensos en los asientos ubicados cerca de la zona de las alas, porque se encuentran próximos al centro de gravedad del avión. Sin embargo, ninguna parte de la cabina está completamente libre de turbulencia.

Elegir un asiento sobre las alas puede mejorar la comodidad de algunos pasajeros, pero no sustituye el uso del cinturón.

Quienes sienten ansiedad también pueden preferir un asiento de pasillo para evitar la sensación de encierro. Otras personas se sienten más tranquilas junto a la ventana porque pueden observar el exterior. La elección depende de las preferencias individuales.

Lo verdaderamente importante es permanecer en el asiento asignado, mantener el cinturón puesto y cumplir las instrucciones.

¿Puede un avión evitar todas las turbulencias?

Los pilotos utilizan pronósticos, radares, reportes de otras aeronaves y comunicaciones con los controladores para identificar áreas de movimiento. Cuando las condiciones lo permiten, pueden cambiar de ruta o altitud.

La FAA señala que también existen herramientas con pronósticos actualizados de turbulencia y sistemas mediante los cuales los pilotos comunican las condiciones encontradas.

Aun con esos recursos, no siempre es posible evitar cada corriente irregular. Algunas turbulencias aparecen en aire aparentemente despejado y pueden ser difíciles de detectar con suficiente anticipación.

El objetivo de la tripulación es operar dentro de los procedimientos de seguridad y reducir la exposición cuando sea posible. Para el pasajero, la medida más efectiva continúa siendo el cinturón.

Qué hacer después de la turbulencia

Aunque el movimiento se detenga, no se levante inmediatamente. Espere hasta que la señal del cinturón se apague o la tripulación comunique que es seguro moverse.

Revise con cuidado sus pertenencias. Algún objeto podría haberse desplazado dentro del compartimiento superior.

Si recibió un golpe o siente una molestia importante, informe a un auxiliar. No minimice una lesión ni trate de caminar si se siente inestable.

Si un objeto cayó cerca de otro pasajero, espere el momento adecuado para recuperarlo. No invada el pasillo mientras la tripulación comprueba la cabina.

Cuando todo vuelva a la normalidad, puede ajustar nuevamente el cinturón para mayor comodidad, pero es recomendable mantenerlo abrochado.

Cómo prepararse antes de viajar

La seguridad durante una turbulencia comienza antes del despegue. Coloque el equipaje pesado en el compartimiento correspondiente y guarde los artículos pequeños.

Escuche la demostración de seguridad, localice las salidas cercanas y revise cómo funciona el cinturón. Cada modelo de aeronave puede tener características diferentes.

Vista ropa cómoda y utilice calzado que permanezca firme. Mantenga los documentos y medicamentos esenciales en un lugar accesible.

Si siente ansiedad al volar, llegue con tiempo al aeropuerto. Pasar por los controles con prisa puede aumentar el nivel de tensión antes de abordar.

También puede descargar música, una película o una actividad que le ayude a mantenerse ocupado sin depender de la conexión a Internet.

Evite consumir alcohol en exceso. Además de afectar la hidratación y el equilibrio, puede dificultar la respuesta a las indicaciones de la tripulación.

La importancia de confiar en los procedimientos

Para un pasajero, la turbulencia puede sentirse intensa porque no puede controlar el avión ni ver las corrientes de aire. Para los profesionales de aviación, en cambio, es una condición conocida para la cual existen entrenamientos, pronósticos y procedimientos.

La incomodidad que una persona siente no permite determinar por sí sola el nivel de riesgo. Un movimiento que parece fuerte desde el asiento puede ser manejado por la tripulación mediante ajustes operativos normales.

La cooperación de los pasajeros es fundamental. Permanecer sentado, usar el cinturón, guardar las pertenencias y escuchar las instrucciones reduce la posibilidad de incidentes dentro de la cabina.

Conclusión

Saber qué hacer durante una turbulencia en un avión puede transformar una experiencia preocupante en una situación más manejable. La recomendación principal es mantener el cinturón de seguridad abrochado, incluso cuando la señal esté apagada.

Si comienza el movimiento, permanezca sentado, ajuste el cinturón, guarde los objetos sueltos y escuche a la tripulación. No abra los compartimientos superiores ni camine por el pasillo hasta recibir autorización.

Quienes viajan con niños, personas mayores o pasajeros con movilidad limitada deben preparar con anticipación los sistemas de sujeción, medicamentos y artículos necesarios.

La turbulencia es una parte habitual de muchos vuelos y puede aparecer incluso en condiciones aparentemente despejadas. Los pilotos cuentan con información meteorológica, reportes y procedimientos para manejarla. El pasajero, por su parte, puede contribuir a su propia seguridad siguiendo instrucciones sencillas.

Mantener una actitud serena no significa ignorar lo que sucede. Significa concentrarse en las acciones útiles: permanecer asegurado, proteger los objetos, atender los anuncios y esperar a que las condiciones mejoren.

Nota informativa: Este artículo ofrece orientación general basada en recomendaciones de seguridad aérea. Las instrucciones de los pilotos y auxiliares de vuelo siempre tienen prioridad, ya que responden a las condiciones específicas de cada vuelo.